Con el cambio climático, el tiempo parece estar totalmente loco y sus variantes hacen que un día te pegue el sol en la cara y otros que caigan chuzos de punta. España está notando en algunas zonas fuertes caídas de granizo. Los daños ocasionados pueden destruir completamente la cosecha o causar un grave daño en las cepas dependiendo de la intensidad, del estado vegetativo y de la susceptibilidad del viñedo.

Tras la granizada nos podemos encontrar con varios escenarios:

* QUE EL VIÑEDO ESTÉ POCO AFECTADO: la gran parte de su vegetación está sana y se debe continuar normalmente con su ciclo de tratamientos.

* QUE EL VIÑEDO ESTÉ BASTANTE AFECTADO: quedaría poca vegetación y algún racimo, por lo que sería necesario realizar un tratamiento fitosanitario de choque durante las primeras 48 h, como cicatrizante de las heridas provocadas.

* QUE EL VIÑEDO ESTÉ MUY AFECTADO: quedaría sin vegetación y sin racimos. Se podará a la ciega y se eliminarán los brotes dañados con la mano.

La climatología y la geolocalización influyen directamente sobre las características del vino. Las condiciones del clima tienen un impacto importante en la composición de la uva y por lo tanto en la calidad final de los vinos.

Publicado: 23 de Mayo de 2017