Las raíces de la vid presentan caracteres bastante diferentes según las especies y aún según las variedades. Algunos de estos caracteres pueden ser interesantes para el viticultor y para el viverista.

En las raíces de las diferentes vides, se observan muy bien estas diferencias, y aún mejor se hace la observación sobre pies de análoga edad, plantados del mismo modo y crecidos en la misma o parecida clase de tierra. Para algunas, las primeras ramificaciones de la raíz tienen marcada tendencia a penetrar casi verticalmente en el terreno; por el contrario en otras vides la tendencia de las ramificaciones principales de la raíz es la de rastrear más o menos próximas a la superficie de las tierras; finalmente para otras vides la tendencia a profundizar es intermedia.

Son muy notables las diferencias de color, en el grosor, en la consistencia y en la mayor o menor abundancia de las raicillas. Pueden ser grisáceas, amarillentas, rojizas...

La circulación de la savia se realiza en las plantas por dos clases de vasos: por unos vasos leñosos dónde circulan los líquidos casi tal y como los absorbe la planta del suelo (savia bruta); otros contenidos en la parte a la que se llama liber, conducen la savia elaborada, es decir, la que ha pasado por las hojas y partes verdes de la planta donde se ha enriquecido y transformado.

Publicado: 12 de Septiembre de 2017