Vinos tintos jóvenes


Fundamentalmente son elaborados con uva Tempranillo, previo despalillado y fermentación del mosto en presencia de los hollejos. La incorporación de nuevas variedades, como la Cabernet Sauvignon y el Syrah, está aportando a este tipo de vinos aromas florales y varietales, enriqueciendo su gusto.

Vinos de Crianza


Deben tener un periodo de envejecimiento natural mínimo de veinticuatro meses, contados a partir del final del proceso de elaboración, de los que, al menos seis habrán permanecido en envases de madera. Los vinos sometidos a crianza, suelen ser vinos redondos y equilibrados que conservan los aromas de la variedad de procedencia y ya apuntan los producidos por su breve estancia en madera, tornándose suaves y aterciopelados, de prolongada persistencia en el paladar.

Vinos de reserva


Se seleccionan para este sistema de crianza de vinos los que tienen mejores calidades. Adquieren la condición de reserva los que han tenido un periodo mínimo de envejecimiento de treinta y seis meses, de los que al menos doce habrán permanecido en barrica. Son vinos más estructurados que los anteriores, con colores más atejados. Sus aromas primarios se mantienen vigorosos y los secundarios y terciarios afloran dándoles elegancia y gran paso de boca.

Publicado: 2 de Febrero de 2017 a las 12:04