No hay que olvidar la fase visual antes de comenzar la cata, ya que aquí el vino también aporta información. Analizaremos la limpidez, los matices de color, la presencia de gas carbónico y la fluidez.

Colocando la copa ligeramente inclinada a la altura de la cintura observaremos la superficie, el disco del vino y el fondo. Debe mostrarse brillante, limpio y sin turbidez. A continuación elevando la copa a la altura de los ojos observaremos la intensidad de los matices de color, el vestido del vino. Este nos informará del cuerpo y los matices de su juventud o vejez. Los matices de color dependen de la variedad de la uva, de su maceración y de su acidez. El envejecimiento acentúa la intensidad del color.

 Ahora sí. Toca catar. El examen gustativo es el resultante de múltiples sensaciones. Sigue estos sencillos pasos:

* Pon el vino en boca (siempre el mismo volumen)

* Remueve la lengua 3-4 segundos

* Realiza un barboteo para resaltar los aromas o los posibles defectos.

* Escupe o ingiere.

Los sabores que te pueden aparecer son varios: dulce (en la punta de la lengua), ácido (en los laterales), salado (en los bordes) y amargo (en la parte posterior).

El mundo de la cata es difícil de resumir por la cantidad de información que podemos aportar. Mañana terminamos nuestro curso. Te graduas con nosotros?

Publicado: 15 de Marzo de 2017 a las 09:16