1. El tipo de cristal recomendado sería transparente y liso.

2. El fondo redondeado y su parte posterior debe finalizar en forma cónica.

3. Si la copa es larga ayudará a que no se caliente el vino con las manos. Lo ideal serían 5-10 cm de alto y 6.5 de ancho.

4. El vino blanco se puede servir en la misma copa que el tinto, pero lo recomendable es que ésta última sea más grande.

5. La copa de vino espumoso es más estrecha para mantener la carbonatación y captar así los matices.

6. La copa de vino de postre es más pequeña para dirigir el vino a la parte posterior de la boca y no abrumar  con el dulzor. Como tienen un contenido alcohólico superior es apropiado tomar menos cantidad.

7. Las copas de vino están hechas para retener los aromas. Es por esto que las copas son altas y con una apertura más pequeña para que los aromas queden dentro y no se dispersen.

8. Las copas quedarán impecables si antes de secarlas a mano se moja el borde de la misma con agua muy caliente.

Publicado: 3 de Mayo de 2017 a las 09:35